Sobre mapas y creación de mundos
Mis veinte minutos de gloria. Cuando nacieron mis hijas llamaba así a ese momento desde que mi pareja entraba por la puerta después de una larga jornada de trabajo a ese otro momento en el que nos teníamos que poner manos a la obra con las duchas y las cenas. Un momento para mi mismo. Me gusta sentarme frente a una mesa y dejar pasar el tiempo. El otro día hablaba con Lun de largos viajes en coche en los que lo único que haces es mirar a través de la ventanilla. Ese espacio mental. De algún modo en ese lugar el tiempo se dilata y deja de ser relevante. A veces no nos damos cuenta de las cosas que hemos logrado. Echo la vista atrás y me sorprendo de manera genuina.. No me interesan las metas, disfruto de ese camino inmaterial e improductivo. Me siento muy orgulloso. Muchas de estas cosas las he compartido con mis amistades en forma de partidas. Sin duda, un modo un tanto peculiar de expresarse y relacionarse con los demás. La calidad ha mejorado enormemente. La facilidad con la que cons...